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Relatos Vocacionales

Esta sección surge como una forma de responder a todas aquellas personas que buscan descubrir "cuál es el camino que han de tomar", "qué carrera elegir", "como consagrarse a Dios", "cómo saber que es Dios quien está llamando", "a qué me está llamando Dios".
Los relatos son anécdotas verídicas de jóvenes que están aprendiendo a ser generosos con Dios en una respuesta cotidiana. Esperamos que ésta sección sirva para que cada día más y más jóvenes sepan responder al llamado que Dios les hace.
Si tienes dudas sobre el llamado que Dios te hace y quisieras llevar un acompañamiento, no lo dudes más, nosotros te podemos ayudar, simplemente escríbenos a:

auxilio@seminariotlalnepantla.org

y con gusto nos pondremos en contacto contigo lo mas pronto posible.



Decisión de Respuesta a la Vocación

La vocación es un llamado, éste lo hace Dios, a cada persona que existe. Implica una respuesta, pero, ¿Cómo saber que es Dios quien está llamando?, y sobre todo ¿A qué me está llamando Dios?
Este primer relato (verídico) es la anécdota de alguien que descubrió que era Dios quien le estaba llamando al Sacerdocio. Su respuesta desde el momento en que tomó conciencia del llamado ha empezado a ser generosa.

¿Un Burro con sotana?

El sacerdote es un hombre sacado de entre los hombres y puesto al frente de ellos, para hacer presente a Cristo en la comunidad. El llamado de Dios al sacerdocio, lo recibe siendo parte de una familia. Ven y descubre este emocionante relato, el cual describe una de las tantas llamadas que Dios realiza cada día.

Un encuentro con Dios

Cuando parece que se tiene todo lo que se desea en la vida, surge una interrogante que no se puede llenar con lo que rodea al hombre, solamente Dios puede llenar ese vacío. Te invitamos a leer este texto que nos habla de: "Un encuentro con Dios"

Una Historia Común

Te has preguntado alguna vez: ¿Por qué Dios llama a las personas que frente a los criterios del mundo son las menos indicadas para representar a Cristo? Ven y comparte con nosotros este llamado en particular.

Un hombre común

Esta historia es una prueba de que Dios llama a aquellos que Él quiere, y les llama en donde quiera que éstos se encuentren. Es una historia que nos muestra la perseverancia, además de que al entrar al Seminario para ser Sacerdote no se convierte uno en una persona aburrida, ni mucho menos se entra por ser desadaptado social o por no gustarle a uno las mujeres.


Una Breve Historia

Te presentamos el siguiente relato vocacional llamado: " Una breve historia" el cual nos narra las experiencias de alguien que se sentía vacío con lo que el mundo le ofrecía, pero afortunadamente descubre a Dios y más afortunadamente le hace caso, convirtiéndose en una persona plena que hoy comparte su experiencia contigo.


Seguirte más de cerca

El tiempo en que surgió mi vocación o más bien en momento en el que me sentí llamado al sacerdocio es un poco impreciso, creo que siempre es así, Dios llama a través de muchas situaciones, personas, circunstancias.


Quiero ser Cristo

Dame la gracia Señor de configurarme contigo, ser como tu quieres que sea y no como yo quiero ser, ser Cristo (in persona Cristi), para poder seguir extendiendo tu reino y la civilización del amor.


Una historia diferente

Hacer todo lo posible por apoyar incansablemente al Seminario, a fin de que no se pierda ninguna vocación de las que el Señor sigue sembrando en el corazón de muchos jóvenes.


Mi vocación

Un fin de semana llegaron al grupo juvenil cuatro seminaristas que nos avisaron que estarían con nosotros durante algunos meses para darnos algunas platicas, allí fue donde nos explicaron qué era un seminarista y a qué se dedicaban; en una de sus pláticas nos explicaron su vivencia dentro del seminario y el testimonio de uno de ellos me cautivó de una manera muy impresionante y me preguntaba si la Iglesia no sería mi camino a seguir...


Hijo de Tigres Pintitos.

Mis familiares son fieles católicos, de tradición, que acostumbran ir a misa, bueno de vez en cuando. Por otro lado, mis abuelitos maternos, ella, mi abuelita, es cristiana evangelista presbiteriana, y con ella la mayoría de sus hijos, mi abuelo que en paz descanse, se decía católico, pero no fue practicante, y dejo a mi abuela la educación de los hijos.
¿Quieres saber que pasa? ¿Cómo es que este joven es que entra al Seminario para formarse y ser un Sacerdote Católico?


Alabando a Dios por la vocación

Sólo quiero decirte estimado lector que una de las bases estructurales de cualquier proceso de crecimiento personal es la gratitud. Aprender a dar gracias permanentemente por todas las cosas maravillosas que constantemente estamos recibiendo y disfrutando, para el enriquecimiento de nuestra vida. Quien agradece, merece lo que recibe y también merece recibir más. Mírate al espejo, mírate en tus seres queridos, mira tu entorno familiar, mira con ojos de gratitud todas las cosas buenas que la vida te ha dado. Sólo piensa y mira lo positivo de cada cosa o persona, verás que realmente hay tanto que agradecer a nuestro buen Dios, sintiendo así que te llama Jesús.


El proyecto de Dios en mi vida

Al ver que Dios tiene un proyecto para cada uno de nosotros, te invito a preguntarte al igual que yo lo hice varías veces: ¿Qué quiere Dios de mí?.


Libre como las aves

Hoy me lleno de alegría el poder recordar nuevamente acerca de mi historia vocacional y me da gusto saber que no fue una historia de grandes héroes donde hacen magnánimas cosas para salvar a toda la humanidad con sus ultra poderes indestructibles, o como los grandes personajes de la antigüedad del mundo griego o romano. En mi caso no fue así, fue algo tan sencillo, tan silencioso, tan ordinario, tan normal pero de suma importancia y validez, porque ahora me doy cuenta de que siempre Dios estuvo ahí…


El Sacerdocio un Don de Dios

Estando en el seminario y en un retiro sentí que Dios tenia un proyecto para mi: “Llamado a colaborar con él en el Sacerdocio, llamado a la realización personal a través de esta singular vocación”. Nunca imagine el paquete que Dios tenía para mi, digo esto por que Él nos regala el don del sacerdocio al que el quiere y no por que me lo merezca.


El sacerdocio una muestra de la misericordia de Dios

Mi experiencia vocacional es una experiencia de la misericordia de Dios para conmigo en concreto por que me conoce y sabe, por que me llama, que sea el mismo quien me acompañe en el ministerio que me encomienda actualmente en al diaconado.



Sacerdote, Siervo de Dios

Lo que estoy viviendo es algo que no puedo describir, lo único que puedo decir es que Dios a lo largo de mi vida me ha manifestado su amor y le agradezco que él me haya escogido para ser un instrumento suyo; lo que sigue en mi vida aún no lo se, pero sea lo que sea lo disfrutaré en el amor con el que Dios me ama.



La familia origen de la vocación sacerdotal.

La familia ha jugado un papel importantísimo en el proceso de crecimiento de mi persona en todos los sentidos; mis padres que siempre han manifestado su fe por medio de la religiosidad muy propia de un pueblo indígena, son quienes – así lo considero – despertaron mi vocación al seguimiento de Jesucristo por medio del sacerdocio, su participación dentro de la Iglesia ha sido muy notable, sobre todo en los sacramentos en especial la Eucaristía a la cual los hijos siempre fuimos inculcados a participar, sin dejar de mencionar los demás el gran amor a la Virgen María de Guadalupe.



No seas cobarde... no huyas al amor de Dios.

Un Padre dio una reflexión que me cimbro. Dijo: “no seas cobarde, no huyas del amor de Dios…”. Estas palabras no me dejaron en paz. Sentía que Dios me había hablado a través de él, y que no me podía quedar inmóvil. Pero busque acallar en mí estas palabras y trate de no hacer caso. En el siguiente mes se llevo a cabo la expo-vocacional en el seminario mayor de los Remedios, con motivo del día de oración mundial por las vocaciones. Asistimos de nuevo el grupo juvenil. Allí un Padre comenzó a hablar sobre la vocación al matrimonio. Yo estaba feliz junto a mi novia. De repente el Padre pidió que todos las parejas nos pusiéramos de píe y nos tomáramos de las manos. Yo lo hice con mucho miedo, y después de hacer que nos expresáramos cuanto nos queríamos dijo: “estas dispuesto a pasar toda tu vida con ella…”yo no sabía que hacer. Algo me decía que no, pero me sentía confundido...



Un presbítero llamado Víctor.

Durante mis primeros seis y siete años de vida, recuerdo que mis papas me llevaban a la Santa Misa cada domingo y me gustaba como cantaba en la Misa un Presbítero llamado Víctor, del cual ya no recuerdo sus apellidas y lo chistoso de todo esto es que cuando regresaba a casa, yo me ponía a celebrar mi Misa como veía que lo hacía el Padre Víctor.



Un poco de Piña.

Nací un 04 de noviembre de 1977, a los dos años de mí nacimiento me diagnosticaron Polio, por tal motivo los doctores comentaron a mis Padres que no tenia posibilidad de caminar algún día. Después de muchos estudios se confirmaba mí enfermedad, pero en ese año en 1979 con la visita del Santo Padre en México (el Papa Juan Pablo II) y con la esperanza puesta en Dios, mí madre pedía un milagro y al parecer fue lo que sucedió, con la llegada del Pontífice a México en el momento que él daba la bendición ella pidió a Dios el don de la salud para su hijo, ¿coincidencia o milagro? Lo dejo a tu criterio; pero tiempo después tras un estudio nuevo realizado no existía ya la enfermedad y mí vida inicio así como la de cualquier niño con la capacidad de caminar



Viernes 13

Durante este tiempo me sentí atraído por las cuestiones esotéricas, así como por un buen de cosas. Tuve muchas metidas de pata, por lo cuál mucho rencor se estaba anidando en mi corazón. Poco a poco empecé a sentir la necesidad de Dios. Después de un tiempo que había regresado a misa, mi prima me invitó a uno de esos grupos juveniles parroquiales. Al principio me negaba a ir y no me agradaba la idea, pero cuando me di cuenta, ya estaba adentro. La razón por la que había entrado era para ver si encontraba novia.




Nos gustaría conocer tu relato vocacional, envíalo por correo electrónico a cualquiera de las siguientes direcciones:



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