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Nací en Huapango, Municipio de Timilpan, Estado de México, el día 17 de Diciembre de 1978, fui bautizado el 1º de Enero de 1979, fui confirmado el 16 de Diciembre de 1980, soy el quinto de 6 hermanos, mis padres viven actualmente gracias a Dios, tengo actualmente 25 años de edad y soy seminarista.
Mis padres se llaman Pichardo Colín Román y Reyes Padilla Toribia han sido siempre, desde que tengo uso de razón muy buenos conmigo, y con mis hermanos, nos han sabido educar, comprender, amar, acompañar, proteger, etc. mis hermanos se llaman: Pichardo Reyes María Estela, Víctor, Daniel, Yolanda, Juan Carlos y Armando, somos una familia creo yo muy unida, comprensiva, cariñosa, entusiasta y feliz, con nuestros problemas y crisis ciertamente pero tratables.
Vivimos muchos años juntos en Huapango, por lo menos hasta que comenzaron a salir a estudiar la Preparatoria a otros lados, pues en el pueblo no la había; mi hermana mayor es profesora de educación especial, mi hermano segundo es profesor de primaria, Daniel es Ingeniero agrónomo Zootecnista, Yola es Lic. en educación preescolar y Armando estudia para Ingeniero y yo para ser sacerdote primero Dios.
Estudiamos el Jardín, primaria, y secundaria todos en el pueblo de Huapango los demás estudios superiores como la preparatoria, normal, licenciatura, universidad, etc. lo hicimos en Jilotepec, Estado de México, Timilpan, Solís municipio de Temascalcingo, en Toluca, México, en Temascaltepec, en Chapingo Texcoco, en la Universidad Pontificia de México, en Guadalajara, en Atizapán, en Naucalpan, en Atlacomulco y Tlalnepantla.
Todo esto se ha logrado gracias a Dios y al apoyo incondicional de nuestros padres, y también a la ayuda de tanta gente bonita, buena y amable, que nos quiere, ama y aprecia, como la misma familia Pichardo Reyes formada por Pichardo Colín Alberto, Reyes Padilla Elvira, Pichardo Reyes Misael, Montserrat, Viridiana, Mayela, quienes nos han brindado su apoyo desde siempre.
Esta familia ha salido adelante por pura gracia de Dios, porque Dios nos ama y nos ha llamado a una vocación misión muy especial, unos para una cosa (profesores), otros para otra (Ingenieros), y yo primero Dios para ser sacerdote que es lo que más anhelo en la vida, y que se debe entender como una verdadera vocación de servicio y no como una mera carrera u profesión.
Dios mío te doy las gracias por permitirme nacer en una familia cristiana católica por darme la oportunidad de sentirme amado por ti desde que vine al mundo. Necesito de ti y mucho, solo teniéndote a Ti seré feliz, solo contigo, como dijo Santa Teresa “Quien a Dios tiene, no le hace falta nada,” así como María que ha escogido la mejor parte... gracias por tanto amor.
Mi familia es la base de mi vocación – misión, ellos me dan todo lo que necesito, en mis crisis, amor, cariño, comprensión, ayuda, apoyo, etc. pero sé de sobra que Jesús está detrás de mi vida, sigo sintiendo esta inquietud sacerdotal, y aquí es donde cabe la pregunta, ¿Cómo inició mi vocación?
Iniciaré a narrar mi historial vocacional personal: Mi inquietud vocacional surgió cuando iba aproximadamente en 4º de primaria, tendría como 9 o 10 años de edad, me entusiasmaba la Iglesia, la gente cuando rezaba, cuando paseaban a la virgen de Guadalupe de casa en casa, y se rezaba el rosario, porque daban galletas, pan y dulces, tal vez también por eso; terminé la primaria y con muchos sufrimientos entré a la secundaria, era y a lo mejor sigo siendo, muy tímido, miedoso, penoso, y lento para hacer las cosas; en primero de secundaria ya no pensaba en la inquietud vocacional fue hasta 2º de secundaria cuando me volvió a la mente y terminadas las clases pasaba a la capilla, pues me quedaba de camino, parecía que rezaba pero no sabía como rezar, solo me sentaba a descansar, no quiero decir que eso fue exactamente el punto clave que me despertó la idea de querer ser sacerdote, pues yo ni siquiera sabía donde se formaban, no sabia que era un seminario, nada, nada, nada, antes me daba mucho miedo pensar en eso.
Tuve un profesor en 2º de secundaria que se llamaba Jorge Alberto Resendíz Martínez, que impartía la clase de ciencias naturales ahora Biología, y este profesor había estado en el seminario, cuando escuchó el comentario que yo quería o tenía la inquietud de ser sacerdote, me hablo del seminario, y me despertó ya bien la inquietud vacacional, pues a partir de allí ponía más atención a todo lo que mi párroco hacía y decía en sus misas, me sentaba hasta la parte de enfrente de la capilla, me llamaba la atención sus ornamentos, vasos sagrados, la fe, la piedad y la devoción de la gente y forma de vestir del padre, su trato respetuoso con la gente, en fin muchas cosas que quería descubrir a partir de...
Terminé la secundaria, y por ese tiempo había unos misioneros juntamente con un Padre Diacono Pablo, de la ciudad de México, en mi pueblo de Huapango dando misiones, ellos hablaron del sacramento del orden sacerdotal, el sacerdocio, entre otros temas, y me llamaron mucho la atención, ciertamente que yo no tenía un contacto directo con el diacono, y menos con mi párroco, pues repito que era muy serio, muy tímido, muy reservado, pero mi tía Elvira Reyes Padilla, si se dio cuenta de mi inquietud vocacional, que yo por miedo, temor, a todo lo relacionado a Dios, seminario, sacerdote, no lo compartía abiertamente a mis papas y hermanos, ellos no sabía nada aun, pero mi tía repito, como que ya se daba cuenta y un domingo en la tarde recién salido de vacaciones por haber terminado 3º de secundaria, después de la fiesta de clausura me pregunta delante de mis papas y hermanos: ¿Oye Juan Carlos, verdad que tu te quieres ir al Seminario?, Yo enojado sinceramente, si me dio coraje porque había descubierto mi secreto, mi intimidad, mis miedos, mi yo, tal cual le contesté; ¿Oye tía, porqué tu quieres que me vaya al seminario? ella se espantó como diciendo ¡ Chín la regué ! creo que no es lo que yo pensaba, diría mi tía madrina, pero yo por dentro como que había algo que me invitaba, me quemaba, ardía algo en mi corazón, por no saber que era eso sudaba mucho, me desesperé, me resistí mucho a pensar que eso podía ser verdad, que me llamaba Jesús, no tenía muy en claro, en orden mis sentimientos.
Hasta que fui a San Andrés Apóstol, mi parroquia y el P. Martín Martínez Sánchez, dio una jornada vocacional con ocasión de la salida de la secundaria, fue una jornada, buena, larga, de todo el día pero con temas muy interesantes: ¿? ¿Quién soy?, A donde voy, de donde vengo, qué es la vida, cual es el misterio de mi existencia, que sentido tiene mi vida, que el bien, qué el mal, la persona, la amistad, relaciones interpersonales, el mundo, el hombre, y Dios, el amor, la amistad, el llamado, el sacerdocio, el seminario, la vida de la gracia, la santidad, los valores, los sacramentos, etc. temas básicos y fundamentales que debe conocer todo cristiano, a partir de allí mis compañeros de grado 3º de Sec. Comenzaron a charlar sobre lo que íbamos a estudiar posteriormente, que carrera íbamos a tomar, mis compañeros de secundaria fueron: Martha, Guille, Laura, María, Elvira, Imelda, María P., Mari carmen, Maria Elena, Anastasia, Arturo, Fidel, César, Apolinar, Luis, Miguel, Alejandro, Pablo, Víctor, Eustaquio y yo.
Decidí entrar al seminario, quise entrar al seminario, con sentimientos como miedo, temor, pánico, sin embargo decido entrar al seminario. Regresé a Huapango y en la semana, llega el P. Diacono de la misión y mi párroco Alfonso Castillo Valdez a mi casa por la tarde iban a verme y hablar con mis papas, después de un buen rato que estuvieron hablando, le pregunta el Párroco a mi papá, entonces que Don Román ¿Deja a Juan Carlos ir al Seminario o no? Mi papá si lo quería, pues para él esto ha sido como una bendición para la familia, unas gracias especiales de Dios, pero dijo que no tendría dinero para pagar las colegiaturas, eso fue el único pero que puso, fue allí donde mi párroco dijo yo lo apoyo, yo pago por el momento sus colegiaturas, y así fue; llego el domingo del preseminario del 24 al 30 de Julio de 1994, me llevaron en un bochito rojo medio nuevo del Tío Beto, me llevó mi hermano Víctor y mis papas, llegamos con trabajos al seminario menor de Atlacomulco, me inscribí y contesté varias preguntas, me recibió el + Padre Miguel Melchor Mendoza, que en paz descanse su alma, y me llevó a la habitación que se me asignó, mis papas subieron conmigo me ayudaron a instalarme y luego se fueron, me dio muchísimo miedo, no quería que se fueran, estaba asustadísimo, no tenía idea de lo que iba a suceder, yo tenía aproximadamente 14 años de edad, un completo adolescente, recuerdo algunos nombres de mis compañeros de preseminario: primero menciono a los que aun están conmigo: Nicasio Rubén García Cid, y José Juan Basilio de Jesús, solo ellos dos continúan conmigo en el curso, otros, son Jesús Martínez Nieto, Ignacio Ricardi, Juan Carlos Vidal, Tomás, Evanivaldo, Facundo, el peluchín, Rolando, Genaro, Sebastián, Arturo Caballero, Héctor Tapia Hernández, Dante, Miguel García Duarte, Víctor, y otros que ya no recuerdo.
Posteriormente ya en el primer grado del menor 94 – 95 se integraron 4 compañeros que habían repetido curso: Francisco González, Silverio, Oscar y Emmanuel, fue un curso muy difícil para mí, marcó mi vida como nunca casi nada lo había marcado, fue un curso y así un seminario menor inolvidable: con crisis, problemas, criticadera, rudeza, golpes, gritos, desesperaciones, sustos, temores, timidez, dolores de cabeza, etc. sufrí mucho pero crecí mucho más gracias a Dios, se sacaron muchas cosas buenas de las malas, vida seminaristica exigente, dramática, inhumana muchas veces, pero Cristo me estaba llamando.
Tuve una crisis al mes de haber entrado al seminario, al punto de que me iba a salir a estudiar la prepa, el famoso Casho me animó, me escuchó, me ayudó, fuimos grandes amigos en el Seminario Menor, p’asamos duras experiencias juntos, cargos, responsabilidades trabajos, estudios, etc. pero nos ayudamos y apoyamos muy bonito, fue mi primer amigo que tuve en el seminario, fui muy tranquilo, sumiso, tímido en el seminario, a pesar de que el ambiente era muy pesado, yo era tonto, menso con P., ya que a veces era el barquito de algunos, hacían y decían lo que querían conmigo, y yo solo me refugiaba en el Sagrario.
Tuve grandes cargos en el seminario, donde se me exigía demasiado, el + Padre Miguelito que en gloria esté, apretaba pero con caridad: enfermero, secretario, bombero, bedel o jefe de grupo, tendero, mantenimiento, estético, ambientación, bibliotecario, encargado de bienhechores, conejos, festejos, litúrgo, ceremoniero por varios periodos, campanero, llaves, puertas y luces, etc. mis formadores en los 7 cursos del seminario que llevo gracias a Dios han sido: 1º Sem. Menor: 94-95 +P. Miguel Melchor, Atlacomulco Estado de México, 2º de vocacional 95-96 P. Conrado Santo Gómez, 3º de prepa 96-97 P. Juan Carbajal Sánchez un tiempo y luego el P. Martín Martínez S. Rector, recibí la aceptación para el seminario mayor y la sotana de manos del Ilustrísimo Monseñor Rodrigo Guadarrama Rosas, en aquél tiempo administrador diocesano de nuestra amada Diócesis de Atlacomulco, actualmente párroco de Jilotepec, Estado de México, por pura gracia de Dios entramos al Seminario Conciliar de Toluca, ya que Atlacomulco carecía de Sem. Mayor, y allá iniciamos el curso 97-98, 1º de Filosofía.
Recibí la sotana el día 17 de Agosto de 1997, en la Santa Iglesia Catedral de Atlacomulco, en presencia de Monseñor Rodrigo Guadarrama Rosas, P. Martín Martínez, rector, y P. Wilfrido Hernández Torales promotor vocacional diocesano. A Toluca me llevó mi hermano Víctor y mis papas, un seminario muy bonito, mis compañeros de 1º de Fil. Fuimos 40: José el Lic. Gari, Fernando, Juan Carlos, Raimundo, Sergio Palta, Chencho, Araña, Habacub, Carlos Andrés Estrada Colín, Chanis, Miguel Ángel, Uzcanga, Canto sencio, René, etc. no lo recuerdo a todos, fuimos un grupo muy numerosos, pero con una gran riqueza gracias a Dios, mis formadores en el seminario de Toluca, entre otros estaban: Asesor P. Roberto Santana Paulino, Juan Martines rector, P. Rodolfo Castaño, P. Guillermo Fernández, P: Telesforo Olivares, P. Rodolfo Vivanco, P. Juan Reza, P. Ardillita, etc. fue un curso muy interesante gracias a Dios, y tuvimos que regresar a la amada Diócesis de Atlacomulco, para cursar 2º y 3º de Fil. Pues ya había providentemente seminario mayor al menos en una casa particular de los señores bienhechores Abraham y Lolita, entramos al segundo curso de seminario mayor en su sección filosofía 98-99, con nuestro asesor el P. Mauricio Antonio Escamilla Velasco, mis compañeros de grupo Atlaco solo éramos 5: Francisco, Jesús, Juan, Nicasio y yo, entusiastamente iniciamos curso 98-99 en Atlaco, 2º de Fil. Tomábamos las clases en el seminario menor, mis profesores y formadores: P. Ramón Martines Ángeles recto, poco después de que se fue el P. Martín, Mauricio, P. Esteban. P. Miguel Ángel, P. Antonio Mendoza, P. Rodrigo Sánchez C., P. Elías, y profesores: P. Ángel Damián, P. Camerino Contreras, P. Álvaro, P. Alfonso Sánchez Rivas, P. Juan Carlos Mondragón, P. Juan Antonio Jarquín, P. Maximino Miranda, P. Octavio Garduño, P. Bonifacio Martínez, etc. hicimos el 3er curso de filosofía 99- 2000 en la misma casa particular de Abraham y Lolita tomado clases en el seminario menor, fue un curso difícil por el examen y el trabajo de disertación pero muy interesante, solo quedábamos Nicasio, José Juan y Yo, nos integramos muy padre, estudiábamos en nuestro cuarto con coca y papitas, y convivíamos bien con 1º y 2º de Fil., , Terminamos el curso con muchos apuros, nervios, por el trabajo tipo tesis y el examen de universa, luego gracias a Dios salimos muy bien los 3 a los 5 días nos preparábamos para asistir a la universidad Pontificia de México a estudiar el curso de síntesis filosófica donde conocí a muchos seminaristas laicos y sacerdotes de toda la Republica Mexicana, y de más lejos, tuve la oportunidad de conocer a mis nuevos compañeros del Seminario Mayor de Tlalnepantla, ya que pasábamos a teología y en Atlacomulco aun no la había, vivíamos durante el curso en la Pontificia en un departamento del P. José Luis García Cardoso. Termine exitosamente el curso con mi examen de universa que me lo aplicaron 2 diáconos, terminamos un 4 de agosto de 2000 e iniciamos el nuevo 1º de T. 2000-2001 el día 6 de Agosto del 2000, llegamos por la tarde solos Nicasio y yo, nos instalamos y arrancamos los ejercicios espirituales, inmediatamente.
Mis nuevos compañeros eran y siguen siendo: Alejandro Ramírez, Alejandro Patlán, Yibram, Tonatiu, José Carmen, José Luis, José Toral, Juan Manuel Guzmán, David Granillo, Francisco Fajardo, Reinaldo, Isaac. Y mis formadores fueron: P. Francisco Cano Chabolla ex – rector, P. Mario Vargas, ex asesor, P. Chanito ex asesor, P. Pedro Benítez mi asesor de los tres primeros cursos de teología, P. Alfredo Romo, mi ex director espiritual, P. Emiliano Cabrera M. Ex director espiritual, P. Martín Méndez, rector, P. Marcelo mi director espiritual, P. Mariano, P. Ranulfo, P. Gerardo, es un seminario casi de primer mundo muy completo, excelente en su dimensión espiritual, he ido creciendo gracias a Dios, inicio este curso con gusto después de haber tenido mis flamante vacaciones en mi pueblo ayudando a mis padres.
Quiero ser sacerdote esa es mi más grande ilusión si Dios me lo concede ser santo sacerdote para el pueblo de Dios, para mayor gloria de Dios, y bien de la Iglesia universal que peregrina en Atlacomulco, con la ayuda de Dios y de mi familia, así como de tanta gente bonita que ha quietado la mirada del reglón y sigue haciendo oración por mí y por todos los seminaristas del mundo principalmente por atlacomulco, Toluca y Tlalnepantla, gracias, solo mil gracias a Dios por dejarme continuar en el seminario, descubriendo se gracia, sintiendo su amor en los mismos acontecimientos de mi vida seminaristica a lo largo de casi 10 años de formación, que se divide en esquema de la siguiente manera: 1º de vocacional 94-94 +P. Miguel M. M. 2º de Voc. 95-96 P. Conrado, 3º de Voc. 96-97 P. Martín, 1º de Fil. 97-98 P. Roberto S., 2º de Fil. 98-99 P. Mauricio, 3º de f. 99-2000 P. Mauricio, 1º de T. P. Pedro 2000-2001, 2º de t. 2001-2002, P. Pedro, 3º de T. 2002-2003, P. Pedro, 4º de T. 2003-2004 P. Andrés Leonardo; Mis rectores han sido: P. Juan Carvajal Sánchez, 94-96, P?. Martí Martínez, 96-98, P. ,Juan Martínez 97-98, P. Ramón 98 – 2004, P. Francisco Cano 2000-2001, y actualmente P. Martín Méndez 2001-2004, mis mejores amigos del seminario en general han sido: Nicasio, Gallegos, Carlos Flores, Enrique Salazar, Antonio Mora Salgado, +Víctor Hugo, Gari, Uriel Habacub, Carlos Andrés, Santiago, Juan Manuel Guzmán, David, Toral, Alejandro Ramírez, Isaac, José Carmen, Mario Vega, José Ernesto, Héctor Mayen, Ángel vallejo, Ruano, etc. personas que me han ayudado a crecer en la amistad, amor, alegría, sonrisa gustos, trabajos, estudioso, convivencia, así como de cultura, política y lo meramente social.
Ojalá el Señor me concediera el orden sacerdotal, me siento contento y a la vez preocupado por lo que vendrá más adelante pero se lo dejaremos al Espíritu y santo que solo él sea quien me ilumine para salir adelante, en mis metas, propósito y caminos que me he propuesto desde siempre, señor mío y Dios mío quiero ser sacerdote, son los mayores deseos de un chico que soso tiene 25 años de edad y quiero dedicarme en cuerpo y alma a Ti, a tu Iglesia amado, solo por ti fundada, que una, santa, católica y apostólica, Iglesia Universal que peregrina constantemente en la Iglesias Particular de Atlacomulco, con su Obispo Constancio Miranda W.
Quiero ser sacerdote a ejemplo de Cristo modelo ser un sacerdote según el corazón de Cristo pastor, cabeza, rey, hijo, Santo, profeta, líder, bondad, dulzura, ser un sacerdote de las 5 eses, s,s,s,s,s Santo, sencillo, sano, sabio, sociable, Un sacerdote que de testimonio del sacerdocio de Cristo, vivo real, presente en la Historia del mundo, la historia de la salvación, ser una sacerdote alegre, dinámico, entusiasta, duro de carácter, amable, amigo, afable, comprensivo, caritativo, dulce, apacible, paciente, prudente, dedicado y generoso, dado a los pobres, observador, limpio, puro, casto, responsable, cumplidor, atento, amistosos, callado, serio, Sencillo, humilde, honrado, bueno, honesto, sincero, franco, fervoroso, capaz, valiente, introvertido, reflexivo, hombre de oración, hombre de Dios, hombre de valores, virtudes. Cualidades, ósea como Cristo, así es Cristo y es difícil serlo, pero si vamos a luchar por serlo porque la llamada no es a ser solo buenos sino santos, el párroco y su parroquia: si el párroco es santo, la parroquia es buen, si el párroco es bueno la parroquia es mediocre y si el párroco es mediocre la parroquia sé esta condenando, mirar al Cristo para por lo menos llegarle a la mitad, mirar de frente y a los más lato, trascender, buscar lo absoluto, lo todo, lo firme, lo bueno, lo santo, asea al santo de los santos que es el Santísimo sacramento, pero pensar en un sacerdote perfecto es casi imposible si de seminarista no lucho por serlo.
Dame la gracia Señor de configurarme contigo, ser como tu quieres que sea y no como yo quiero ser, ser Cristo (in persona Cristi), para poder seguir extendiendo tu reino y la civilización del amor, a grandes rasgos esta es mi experiencia vocacional personal, gracias por la paciencia al leerla, dios los bendiga a todos principalmente a estos 3 seminario de Atlacomulco, Toluca y Tlalnepantla,
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