Te encuentras en: Seminario de Tlalnepantla - Qué pastoral realizamos - Penitenciaria



No lo hacemos por filantropía ni por realizar un trabajo de asistencia social, lo hacemos por mostrar el rostro misericordioso de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, a nuestros hermanos privados de su libertad física y en ocasiones espiritual. Lo hacemos queriendo colaborar con la necesidad de la Iglesia de dar testimonio de la misericordia de Dios (Cfr. Dives in Misericordia, n. 12).
Nuestro Señor Jesucristo, que encarna y personifica la misericordia divina (Cfr. Dives in Misericordia, n. 2), nos dejó indicado el camino del amor operante, del amor verdadero, al hablarnos, en la imagen del juicio final, de las llamadas obras de misericordia como el signo por el cual seremos reconocidos como benditos: “Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer, estaba desnudo y me vestisteis; ...en la cárcel, y vinisteis a verme” (Cfr., Mt 25, 31-46).
Partiendo de estas palabras de Nuestro Redentor sabemos que, al llevar a cabo las obras de misericordia, concretamente visitar a los presos, nos encontramos con el rostro del Señor en los hermanos necesitados y mostramos el rostro de Cristo a los mismos hermanos en desgracia.
El Señor también nos dijo “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia” (Mt 5, 7). Vemos en estas palabras una llamada a la acción y la motivación para realizar la pastoral con los hermanos reclusos.
Estos son los principios que nos motivan a realizar lo que se conoce como la pastoral penitenciaria.
Que el seminarista al visitar a los encarcelados haga presente la misericordia de Dios compartiendo su experiencia de fe a fin de transmitirles un mensaje de esperanza que ayude a sobrellevar la situación que viven, para que después de tener contacto con esta realidad tan cruda, el seminarista se sensibilice y se haga solidario con estos hermanos necesitados.
Te encuentras en: Seminario de Tlalnepantla - Qué pastoral realizamos - Penitenciaria


